En el corazón porteño, más precisamente en Sarmiento 151, el Palacio Libertad abrió sus puertas para una exposición única. Unicef cumple 40 años en el país y lo celebra con una muestra artística que repasa su compromiso con la infancia argentina.
Se llama «40 años de derechos», y no es cualquier expo: es interactiva, gratuita y está abierta al público desde el 20 de noviembre (Día Mundial de la Infancia) hasta el 14 de diciembre, de miércoles a domingo, de 14 a 20 h. ¿Dónde? En la Sala 512. Anotate ese dato.
La propuesta es un viaje. Cinco estaciones, una línea de tiempo que arranca en 1985 —cuando Unicef desembarcó en Argentina— y cruza hitos claves como la incorporación de la Convención sobre los Derechos del Niño a la Constitución Nacional en 1994, o la sanción de la Ley de Protección Integral.
¿Qué vas a ver?
Un poco de todo, y mucho para reflexionar. Hay fotazas de proyectos históricos, sonido ambiente e instalaciones artísticas. Todo pensado para que no seas un espectador pasivo: hay que moverse, tocar, pensar.
Y aparece la joyita: una estación llamada “lluvia de fotos”, que muestra los programas actuales de la organización. Garantizar acceso a agua segura, alimentación nutritiva, educación inclusiva y salud digna no es solo un deseo: es lo que Unicef viene haciendo hace décadas.
También está el espacio «Voces jóvenes», donde adolescentes que participaron del proyecto Plan A cuentan cómo ven la educación del mañana. Y vos podés dejar tu aporte también.
El símbolo: el Árbol de Derechos
Una instalación gigante que representa los derechos de cada niña y niño. Ideal para sacarte una foto y subirla a redes con el hashtag #UNICEF40Años. Porque celebrar también es compartir.
La última estación conecta con la flamante campaña de la organización: «Derechos», un spot soñado por la agencia VML Argentina y producido por LINDATV. ¿El objetivo? Poner a la infancia en el centro de la agenda y construir un futuro con igualdad real para chicos y chicas.
Una historia con impacto real
Desde 1985, Unicef Argentina desempeñó un papel clave para reducir la mortalidad infantil, combatir la malnutrición, ampliar la educación, mejorar la salud pública, fortalecer la protección social y frenar la violencia contra niños y niñas.
Aliada del Estado, de provincias, municipios, ONG’s, empresas y personas comunes, la organización se convirtió en un motor de cambio concreto. Siempre con una idea fija: no hay derechos abstractos. Hay derechos que se ejercen. Y si no se cumplen, hay que exigirlos.
Nada de esto sería posible sin la fuerza colectiva. Los derechos se construyen entre todos: gobiernos, sector privado, donantes, y sí, vos también. Así se logra que las infancias sean prioridad, vivan donde vivan y sean quienes sean.
¿Te pinta darte una vuelta? La muestra está abierta. Los derechos, también.






