Golpe de kiai en Mar del Plata
Un hito que rompe moldes: el equipo femenino de kendo de Perú se metió en el podio del IX Campeonato Latinoamericano, celebrado en Mar del Plata. Y sí, hicieron historia. Se quedaron con el tercer puesto en un torneo que cada vez se pone más picante en nivel y técnica.
La dirección estuvo a cargo de Ana Alayo, referente absoluta del kendo peruano y primera mujer sensei de 6º dan en el país. Bajo su mando, las guerreras Nathalie Atoche, Sandra Abad, Claudia Uribe, Areli Chura, Yerka Fernández, Odeth Sánchez y Tracy Terrazos construyeron una campaña sólida, valiente y de muchísima entrega.
Abrieron con una victoria clave contra Uruguay, y de ahí no pararon. Se cruzaron con Chile y metieron presión a Brasil, ajustando técnicas y afinando estrategia combate a combate. Pero la batalla decisiva fue contra Argentina, donde la pulseada por los puntos fue intensa. Con lo justo en la sumatoria, las peruanas se aseguraron un lugar en el podio. ¡Y a celebrar como se debe!
La sangre joven también brilló
Y si pensabas que ahí terminaba todo, agarrate. En la categoría juvenil se dio otro bombazo: Leonardo Alayo, ¡con solo 15 años!, se colgó el bronce para Perú. Es la primera vez que el país mete un representante juvenil en el podio de este campeonato continental. Histórico. Emocionante. Real.
El pibe llegó afilado tras meses de entrenamiento intenso. Combates duros, rivales experimentados (de Brasil, Argentina…), pero Alayo no se achicó nunca. Y ahí quedó, plantado al lado de Galeano e Iida, referentes de la región. Una medalla de bronce que vale oro para el futuro del deporte nacional.
El kendo peruano quiere más
La delegación llegó completa: equipos masculino y femenino listos para dar pelea. El conjunto masculino, dirigido por Jorge Pajuelo, contó con Raúl Ravelo, Diego Ramírez, Carlos Patrón, Gabriel Luque, Diego Esquivel, Daniel Soria y Enrique Loo. En la rama femenina, Alayo desplegó su experiencia al frente de un conjunto que dejó su marca.
Con estos resultados, Perú no solo mostró fuerza en el presente, sino hambre de futuro. El kendo peruano pisa más fuerte que nunca en América Latina. Y lo mejor está por venir.
Mar del Plata fue testigo. Y Perú, protagonista.






