Octubre cerró con superávit fiscal: ¿llegamos al objetivo FMI?
El Ministerio de Economía lo publicó y el ministro Luis Caputo lo celebró: en octubre, el Sector Público Nacional (SPN) tuvo superávit primario de $823.925 millones y financiero de $517.672 millones. Nada mal.
Con esto, el Gobierno ya acumula en lo que va del año un superávit primario del 1,4% del PBI y un superávit financiero del 0,5%. Y eso pone al equipo económico a tiro de la meta del 1,6% del PBI comprometida con el FMI para 2025, aunque todavía restan dos meses picantes: noviembre y diciembre, con aguinaldos y subas de subsidios que suelen complicar.
Empieza a jugarse el tiempo de descuento
Javier Milei definió este resultado como “el ancla de hierro” del modelo económico. ¿La lógica detrás? Gasto contenido, recaudación fuerte. Y menos exposición a sacudones internos o externos. O sea, menor vulnerabilidad.
¿Cómo lo hicieron? Bajando el gasto primario un 1,3% en términos reales. Aún así, las jubilaciones crecieron 8,1% interanual y la Asignación Universal por Protección Social subió 6,8%. No todo fue tijera.
Recaudación al alza, gracias al impuesto PAIS
Los ingresos del SPN alcanzaron $11.987.193 millones en octubre, con una mejora interanual del 28,1%. ¿Por qué? Porque entró en juego el impuesto PAIS, la exteriorización de activos y los fondos del Régimen Especial de Ingreso del Impuesto sobre los Bienes Personales (REIBP).
Los recursos tributarios treparon un 24,4% interanual, y se destacaron los Derechos de Importación (+65,7%), Ganancias (+41,8%), Débitos y Créditos (+41,2%), Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social (+35,9%) y el IVA neto (+31,5%). Un festival fiscal.
Gasto público: tijera quirúrgica, pero no sangrienta
En octubre, el gasto total fue de $11.163.268 millones, con un alza interanual del 29,6%. Dentro de eso, las prestaciones sociales fueron el mayor rubro con $6.891.369 millones (+31,5%), seguidas por las remuneraciones del Estado con $1.416.199 millones (+21,9%).
¿Transferencias? Al sector privado subieron 16,7% y al sector público, 13,4%, totalizando $4.131.125 millones.
Subsidios en la mira (otra vez)
Los subsidios económicos sumaron $1.041.225 millones (+27,1%). Eso sí: los energéticos volaron con un 28,2% y los destinados al transporte un 27,3%. Caputo ya puso la lupa ahí y empezó a mover fichas.
¿Ejemplo? Esta semana se autorizó un aumento del 9,7% en la tarifa de colectivos del AMBA, llevando el boleto mínimo a $495. Objetivo: achicar el desborde de subsidios. Lo mismo ocurrió con las boletas de gas y luz, que se habían congelado por las elecciones.
Fin de año: presión alta, pero con aire
Ya se sabe: diciembre trae aguinaldos. Y eso suele disparar el gasto justo cuando hay que cerrar prolijo el año. Pero el economista Lucio Garay Méndez, de Eco Go, ve con buenos ojos los ingresos de los próximos meses: “La reacción del mercado tras el resultado electoral mejora las perspectivas de actividad e ingresos en noviembre y diciembre”.
Ojo con las retenciones cero en el agro, lanzadas en septiembre para juntar divisas pre-electorales. Podrían afectar la recaudación futura si no cambia el tipo de cambio real.
Y también hay una alarma prendida: los datos de empleo y salarios no vienen bien. Si sigue así, los aportes a la seguridad social podrían enfriarse, lo que afecta los ingresos constantes del Estado.
¿Se sostiene el ajuste?
Caputo logró plantarse firme. Pero mantener este esquema en 2025 será durísimo si el mercado laboral no repunta. Por ahora, el Gobierno pisa el acelerador fiscal con rumbo claro y apoyo del propio FMI. Faltan 0,2 puntos del PBI para la meta. Y dos meses bravos.






