Valentina Ferrer está viviendo un año bastante distinto. La modelo argentina, pareja del cantante J Balvin, quedó literalmente varada en Estados Unidos por un motivo que, aunque legal, la tiene con el corazón dividido: hace casi 12 meses que no puede salir del país porque está tramitando su Green Card.
Y sí, vos dirás: «¿Qué tanto problema? Está en Nueva York, la pasa bien». Pero no. Porque más allá del glamour, no poder viajar a Argentina para ver a su familia ni acompañar a J Balvin en sus shows por el mundo, le alteró todo.
La bronca y tristeza se hicieron sentir aún más cuando el propio Balvin subió un video a redes desde la puerta del colegio de su hijo Río. El comentario fue claro y directo: «Ya voy pa’ Medallo… ¡y no le ha llegado la Green Card! Ese concierto sin la mujer no es lo mismo». Mientras tanto, Valentina trataba de disimular las lágrimas.
En sus redes, ella también habló: “Trato de llevarlo con la mejor actitud, pero lloro, obvio. Ya casi un año sin poder salir del país y ahora en este momento tan importante”, comentó.
Un año diferente en todos los sentidos
Durante un evento de Tiffany & Co. en Miami, Valentina abrió el corazón. “Fue un 2025 muy diferente a lo que estoy acostumbrada”, dijo. Sí, ya da por cerrado este año, aunque no haya terminado. Porque lo siente así: encerrado.
Y agregó con honestidad brutal: “Ha sido como raro, porque uno dice: ‘Estás en Estados Unidos, es enorme’, pero no poder ir al país de uno, no poder ir a otros países latinos… es diferente, es extraño”. Vos la entendés. Estar lejos de Argentina, de todo lo que sos, pesa.
¿La carrera? Obvio que también sufrió. Muchos laburos que tenía programados se frenaron, porque no puede salir de EE.UU.. «He tenido muchos cambios, pero siento que ha sido un año donde cambiaron muchas cosas», admitió.
Refugio en las redes… y el corazón
¿Cómo lo sobrelleva? Con distracción digital. “Me metí en mi vida de TikTok”, contó entre risas. Ahí encontró comunidad, risas compartidas, otras mujeres que están en la misma. Y eso, por más virtual que suene, la salvó de muchas noches tristes.
“Nos entendemos, nos reímos juntas… en momentos difíciles me pude distraer y compartir cosas que me sirvieron mucho”, dijo. El combo lo completa su gente: su hijo, su pareja y la familia que, aunque lejos, la banca en cada paso.
El sueño cumplido… y lo que sigue
Ya pensando en las Fiestas y el cierre de este año denso, Valentina solo quiere algo: salud para los suyos. “Estoy agradecida por la familia que tengo, por mi hijo que está saludable, todos están saludables”, sostuvo.
Y si hablamos de sueños, ella siente que los cumplió: ser madre y convertirse en referente para otras mujeres. “Siempre mi sueño fue ser mamá. Y siempre me gustó la parte del modelaje, ser vocera de mujeres”, tiró con orgullo.
¿La Green Card? Todavía no llegó. Pero mientras tanto, Valentina Ferrer sigue firme, aunque duela.






