Una sorpresa que nadie vio venir: en el nuevo borrador de la reforma laboral, el Gobierno coló una bomba para el mundo automotor. Se trata de la propuesta de eliminar el impuesto interno a los autos, un viejo reclamo de las terminales que ahora podría volverse realidad. ¿Resultado? Un alivio fuerte en los precios de los 0km más caros.
¿Quién zafa y cuánto se baja?
El famoso «impuesto a los autos de lujo», vigente desde 2020, tiene hoy dos escalas: una más light del 20% (con impacto real del 25%), y otra más picante del 35% (afectando un 53% real). Aplica solo a autos particulares. Las pick-ups, vans y furgones, nada que ver: esas zafan siempre.
¿Desde cuándo podría dejar de correr? Si el Congreso aprueba la movida durante las sesiones extraordinarias, el 1° de enero ya no existiría. Sí, arranque de año sin impuestazo. Y eso se traduce en una baja inmediata del 22% en los autos y SUV premium.
Actualmente, la escala 2 golpea a los autos que cuestan más de $102.000.000, que son bastantes si miramos la gama alta del mercado. La escala 1 estaba suspendida desde enero 2025 para darle un respiro a los modelos más vendidos.
El efecto dominó en el mercado
Ahora bien, esto no es solo buenas noticias. Al igual que pasó cuando se rumoreaba que lo sacaban a principios de 2024, puede pasar otra cosa: que la gente se quede esperando. «¿Para qué voy a comprar hoy si en enero baja?», se preguntará más de uno.
Eso significa algo clarito: caída de ventas ya. Sebastián Domínguez, de SDC Asesores Tributarios, fue directo: “El que estaba por comprar, va a esperar. Y eso frena el negocio”.
Ahora, ¿por qué viene dentro de una reforma laboral y no tributaria? Justamente porque así la pueden meter ahora, urgente. “Si lo hacés retroactivo, es un lío. Tenés que devolver guita, las terminales tienen que hacer malabares con las concesionarias y el Estado con las terminales. Es imposible operativamente”, remató Domínguez.
Una ola que empuja todo
¿Es una movida que cambia todo el tablero? Para muchos, sí. “Aunque solo le pega a los autos más caros, va a terminar impactando en todo el mercado”, avisó un alto ejecutivo de una automotriz.
¿Por qué? Fácil. Si un SUV que hoy vale $110.000.000 baja a $90 millones, el que estaba a $85 va a tener que bajar. Y el que estaba a $70, también. Así, el efecto cascada se lleva puesto hasta a los que no tributan nada. Una bola de nieve… pero al revés.
Obvio que cada marca elegirá si banca márgenes más bajos o no. Pero algo es real: “Los autos caros dejan más ganancia. Y si necesitan vender, van a ajustar”, cerró el ejecutivo.
¿Será esta la jugada que empiece a mover de nuevo el avispero? Lo cierto es que diciembre se pone caliente. Y vos, si estás por comprar un 0km… quizás conviene esperar un ratito.






