Arcor le gana por goleada en derechos de infancia a las grandes del mundo
Grupo Arcor no solo es sinónimo de golosinas y chocolates. También es, desde ahora, un ejemplo global en cómo poner a los chicos en el centro de la escena empresarial. La firma argentina quedó primera en la categoría de Alimentos, Bebidas y Cuidado Personal del ranking que elabora Global Child Forum, una entidad creada por la Casa Real de Suecia que evalúa qué tan comprometidas están las empresas con los derechos de la infancia.
Y no fue cualquier ranking. Se trata del Children’s Rights & Business Benchmark, armado con apoyo del Boston Consulting Group, que analiza a las principales compañías del planeta. Arcor trepó al top ten mundial y quedó como la número uno en América Latina. Todo un logro.
Una apuesta que empezó hace rato
La historia no es nueva. Ya en 2012, Arcor se sumaba a Unicef para difundir en la región los «Derechos del Niño y Principios Empresariales». En 2015, fue la primera empresa latinoamericana en meter a la infancia en el corazón de su política empresarial con una normativa propia: la Política Corporativa de Compromiso con los Derechos del Niño. ¿Qué significa esto? Que en cada plan, producto o decisión se preguntan: ¿y esto cómo afecta a los chicos?
“Cuidar los derechos de la niñez en el ámbito empresarial significa poner a los niños y niñas en el centro de nuestras decisiones”, aseguró Mónica Camisasso, Gerenta de Impacto Social del grupo.
¿Por qué esto importa ahora (más que nunca)?
Un informe publicado en junio de 2024 por Unicef y Unesco tiró un número que te deja helado: el 37% de los niños en el mundo —más de 300 millones— no va a llegar a las habilidades básicas de lectura para 2030. Una bomba. Por eso, hablar de educación, juego, afecto y protección en la primera infancia dejó de ser una linda idea para pasar a ser urgente.
Y acá entra el sector privado. Porque, sí, el que tiene que garantizar los derechos de la niñez es el Estado. Pero las empresas, la comunidad y las ONGs también tienen cancha que pisar. Y Arcor la viene pisando fuerte con sus fundaciones en Argentina, Brasil y Chile.
Fundaciones que transforman realidades
La Fundación Arcor Argentina, el Instituto Arcor Brasil y la Fundación Arcor Chile están metiéndole desde hace más de 30 años a proyectos educativos que apuntan a la igualdad de oportunidades. Eje: los chicos. En 2024, reportaron más de 160 iniciativas que alcanzaron a más de 680 mil niños y niñas. Formaciones, alianzas con municipios, trabajo en barrios… No es humo.
“Aspiramos a recrear el espacio de la niñez como responsabilidad compartida de toda la sociedad”, explicó Laura Pagani, Presidenta de Fundación Arcor.
¿Sustentabilidad de verdad? Es cuidar a los pibes
Según Camisasso, pensar una empresa sustentable sin poner foco en la niñez es quedarse a mitad de camino: “Implica respetar a madres y padres en el trabajo, erradicar el trabajo infantil en toda la cadena de valor, ofrecer mensajes y productos responsables, y fortalecer comunidades donde todos puedan desarrollarse”.
Y ahí está la clave. Porque ser una gran empresa hoy no es solo vender más. Es también ser parte del cambio. Y Arcor, parece, ya lo entendió hace rato.






