¿DT profesional? Latorre no lo descarta

Diego Latorre dirigió a su equipo en la Copa Potrero y coquetea con ser DT profesional. ¿Se anima finalmente al salto?

Por Sofía Larrosa

Nov 18, 2025

Diego Latorre se mete de lleno en el mundo del banco de suplentes

Diego Latorre, uno de los analistas más filosos del fútbol argentino, se calzó el buzo de técnico. Y sí, aunque sea de forma amateur, se mandó. A sus 56 años, dirigió al equipo La Jaula en la Copa Potrero, un torneo que combina pasión barrial y pantallazo televisivo, con el Kun Agüero como ícono y que transmite ESPN. Todo muy de potrero, todo muy real.

¿Cómo le fue? Como en los viejos picados con amigos: emoción y calentura. Su equipo quedó eliminado en la fase inicial, pero eso no le bajó ni un poco las ganas. Al contrario. Gambetita dejó la puerta abierta para lanzarse como técnico profesional. Lo tiró al pasar, sí, pero lo tiró.

«Sí, tengo ganas»

Fue Oscar Ruggeri el que picó la pregunta, como quien no quiere la cosa, en el programa F90. «¿Te entusiasmó esto para el futuro? Pero no con esos chicos, con profesionales», le tiró el Cabezón. Y Diego, sin gambetear, respondió: «Sí, tengo ganas».

Lo que dijo después fue todavía más jugoso. Habló de lo complejo que es manejar un grupo, incluso en torneos amateurs. Que hay que estar preparado más allá del pizarrón y las jugadas. La estrategia, la parte táctica, pero también lo humano. El grupo. La convivencia. “Fue un agregado no menor”, confesó.

Contó que en La Jaula intentaron que todos los chicos jugaran. Que hubo muchos cambios, más que en otros equipos del torneo. Que a veces eso les jugó en contra. Pero lo hicieron por algo más profundo: para que todos se sintieran parte. Aunque sepa que esas decisiones pesan emocionalmente. “Traté de contentar a todos”, remató el ex atacante de Boca y Racing.

Autocrítica, bronca y orgullo

Se lamentó por no haber pasado de ronda. “Me da bronca no pasar la primera ronda”, dijo. Pero no se quedó ahí. Analizó cada partido como si fuera una final de Champions. Al estilo Latorre: fino, detallista, honesto.

Jugamos dos partidos en canchas desastrosas. Hoy, en cancha grande, jugamos mejor. Es otro deporte”, razonó. “Los otros dos (partidos) no jugamos bien, por nerviosismo. Nos faltó poco”, amplió con tono paternal. Así le habla a su equipo. De hecho, entre los dirigidos estaba su hijo, Diego. Y entre risas, confió una perlita: “Hoy le grité, porque en una jugada tenía que entrar en pared con el 9”. Papá DT al palo.

¿Se anima al fútbol real?

Latorre no desconoce dónde se mete si pega el salto. De hecho, hace un año había confesado que rechazó ofertas. ¿Por qué? “Es una picadora de carne”, soltó sin vueltas. Habló del estrés enfermizo, de entrenadores que envejecen en meses, de la violencia diaria del ambiente. Nada que romantizar.

Pero también habló de esa adrenalina adictiva. Esa que quema por dentro. De los códigos, de cuánto te bancan si perdés dos partidos seguidos. Del destrato. De lo psicológico. Y aún así, el bichito está. Latorre no lo esconde. Tampoco lo afirma con certezas.

Prometo la segunda versión de la Copa Potrero con La Jaula, después no sé qué va a pasar”, cerró, dejando la puerta entornada. ¿Será el próximo DT en saltar de la televisión al vestuario?

Sofía Larrosa

Sofía Larrosa es periodista de asuntos internacionales con 25 años de trayectoria en televisión y prensa gráfica. Actualmente es analista en El Eje por CNN en Español y colabora con el diario La Nación. Su carrera comenzó en el ámbito político en Página/12, y luego fue corresponsal por más de una década en Europa para Clarín. Cubrió seis elecciones presidenciales y cumbres del G20, realizando entrevistas a líderes mundiales, economistas y figuras clave de la geopolítica.

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