Récord histórico de exportaciones agroindustriales argentinas en 2025
La agroindustria argentina volvió a sacar músculo. En los primeros nueve meses del 2025, 53 productos agropecuarios alcanzaron su mejor performance exportadora interanual de los últimos siete años. ¿El número total? U$S2.398 millones, con un volumen superior a las 534.900 toneladas.
Según datos frescos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación (SAGyP), estos productos se destacaron no solo por volumen, sino por su alto valor unitario promedio, que superó los U$S2.000 por tonelada. Sin ir más lejos, el precio promedio fue de U$S4.482/tn. Palabras mayores.
Respecto al mismo período de 2024, esto representa un salto del 32% en valor exportado y un 18% más en volumen. Sí, estamos hablando de crecimiento real y sostenido.
Los productos top: ¿qué rompió el termómetro?
Cuando se mira el precio por tonelada, algunas cifras directamente explotan:
- Semillas: U$S46.366/tn
- Aceites esenciales cítricos: U$S26.857/tn
- Aceite de naranja: U$S15.673/tn
- Carne bovina fresca o refrigerada: U$S10.647/tn
- Aceite de jojoba: U$S9.803/tn
- Proteínas y enzimas: U$S9.360/tn
- Quesos duros: U$S6.463/tn
- Vino espumoso: U$S4.692/tn
- Preparaciones de papa: U$S4.580/tn
- Moluscos congelados: U$S2.835/tn
- Helados: U$S2.540/tn
Y eso no es todo. La lista se extiende con productos como queso azul, confecciones de azúcar, jugo de naranja, vermut, miel, dulce de leche, pasas de uva y hasta abejas vivas.
Subas explosivas en productos clave
¿Qué productos pegaron el salto más grande respecto al año anterior? Acá va el top ten:
- Aceite esencial de naranja: +357% (U$S14,13 M)
- Lana lavada: +147% (U$S3,8 M)
- Aceite de jojoba: +125% (U$S4,8 M)
- Vermut: +85% (U$S13,5 M)
- Moluscos congelados: +48% (U$S537,7 M)
- Jugo de naranja: +45% (U$S36 M)
- Tabaco sin desvenar: +37% (U$S12,8 M)
- Pasas de uva: +22% (U$S69,7 M)
- Barquillos y obleas: +21% (U$S10,5 M)
- Otros aceites esenciales: +13% (U$S72,4 M)
- Dulce de leche: +6% (U$S9,1 M)
La diversificación exportadora no solo crece, sino que gana sofisticación. Atrás quedaron los días en que solo la soja mandaba. Hoy, las semillas de alto valor, los aceites raros, las proteínas complejas y hasta los panificados están conquistando mercados. Y por mucho más que centavos.
¿Qué significa esto? Que el campo argentino, esa bestia dormida, no para de generar divisas. Cuando se combina valor agregado con un mundo hambriento (literal y metafóricamente), el resultado es uno solo: exportaciones que hacen historia.






