Alejandra Naudi

Es Licenciada en Psicología, especialista en psicoterapia cognitiva y Mindfulness. Se formó en gestión de la ansiedad mediante terapia cognitivo conductual. Actualmente vive en Madrid. A través de su instagram, @buscadora de emociones, colabora con familias migrantes para una mejor adaptación al país de acogida. Es una convencida de que "no vemos la realidad como es, sino como somos". De ahí la importancia del autoconocimiento y el auto cuidado. Sus columnas invitarán a reflexionar acerca de cuánto podemos hacer voluntariamente por nuestra felicidad, redireccionando nuestra atención y eligiendo más conscientemente de dónde y cómo nos "nutrimos" de información.
La trampa del «punto de equilibrio»

La trampa del «punto de equilibrio»

Muchas veces queremos llegar a ese momento donde está todo como deseamos, pero el equilibrio no es un punto fijo. La vida nos pone todo el tiempo nuevas situaciones que nos llevan a estar equilibrando permanentemente.

¿Salimos a la vida con paraguas en días soleados?

¿Salimos a la vida con paraguas en días soleados?

El estado de alerta constante muchas veces nos quita la posibilidad del contacto genuino con la vida y con los demás. ¿Cuántas veces nos privamos de sentir la frescura con que la vida quiere tocarnos?

Disfrutar de lo disponible

Disfrutar de lo disponible

El mundo de hoy muchas veces nos lleva a pensar en las cosas que nos faltan y olvidamos valorar y aceptar lo tenemos. Y eso no significa resignación, sino reconocer lo que somos.

La renuncia como ganancia: perder ganándome a mí mismo

El comienzo del nuevo año calendario puede llegar a ser una excelente oportunidad para reconsiderar desde dónde reelijo mi rutina, cómo vivo lo cotidiano, con qué quiero continuar y de qué cosas, personas, relaciones o hasta aspectos de mis mismo comenzar a prescindir.

El precio de la paz: descanso no es recuperación

En nuestra sociedad actual tal y como están las cosas, parece que el descanso genuino se ha convertido en un lujo. Vivimos atrapados en una rutina que nos exige ser productivos a toda costa, y muchas veces, creemos que la única manera de merecer un poco de paz es sacrificarnos hasta el límite. Sin embargo, esta mentalidad tiene consecuencias.

Resignación vs aceptación

La vida nos presenta desafíos a cada momento y tenemos diferentes oportunidades para afrontarlos. Allí debemos decidir cómo queremos hacerlo: la resignación es una claudicación, un punto de llegada; en cambio la aceptación es un punto de partida.

La vida desde dos perspectivas

Existe una mirada científica y una filosófica, que no son necesariamente incompatibles. Incluso pueden complementarse para ver el mundo con mayor profundidad y amplitud, como si fueran dos lentes de una misma cámara.

Llueve con sol: cultivar diversidad dentro de mí

¿Llueve y hay sol? Así puede verse desde dentro nuestro complejo e intrincado universo emocional. Conviven emociones aparentemente contradictorias acerca de una misma situación o persona en el mismo momento, no nos entendemos y esto nos confunde.

Mirar mis avances desde otra perspectiva

La palabra avanzar proviene del verbo latino abante que significa “ir hacia adelante”. Este término se compone de dos partes: “ab” que significa “desde” y “ante” que significa “delante” o “hacia adelante”. Por lo tanto, etimológicamente, “avanzar” tiene el sentido de “moverse hacia adelante”.

Cuando me convierto en mi propio laberinto

¿A quién no le pasó alguna vez eso de dar mil vueltas al mismo asunto? El sobre pensar y los bucles mentales son fenómenos que afectan a muchas personas en su vida diaria. Estas condiciones pueden ser debilitantes y llevar a una disminución de la calidad de vida.

Autocrítica: cuando me convierto en mi enemigo

Nuestra mente es naturalmente como velcro para lo negativo y teflón para lo positivo. Y más aún si somos nosotros mismos los que nos atacamos con los pensamientos. Por eso, es muy imporantante entrenarla para pensar en positivo.

Mi momento ADN+

Lo lindo de la ayuda recíproca y desinteresada entre dos personas es la incertidumbre de no saber, al final, quién tuvo la suerte de conocer a quién.