La MLS ya tiene nuevo rey: Inter Miami campeón con Messi como bandera
Chase Stadium explotó. No cabía un alfiler. Más de 23.000 personas, banderas, humo rosa y cánticos bien argentinos. Y en medio de esa fiesta inolvidable, Inter Miami venció 1-0 a Vancouver Whitecaps y levantó su primera MLS Cup. Sí, con Lionel Messi en cancha, como capitán y alma del equipo. ¿El gol? Llegó temprano y tuvo algo de fortuna, pero la gloria no se mide en detalles.
Un festejo con sabor a revancha
La última vez que estos dos equipos se cruzaron, Vancouver le pintó la cara al Inter en semifinales de la Concachampions. Por eso, esta final de 2025 tenía gusto especial para Las Garzas. Y desde el arranque mostraron los dientes: gol en contra de Édier Ocampo a los 7′, tras una jugada que también tuvo a Allende, Silvetti y De Paul como protagonistas silenciosos.
Messi, capitán, líder, leyenda
La Pulga jugó los 90 minutos, moviendo los hilos como si el reloj no pasara. Terminó su temporada con números de videojuego: 38 goles, 23 asistencias en 41 partidos. Además, fue el máximo artillero y asistidor de la fase regular, y aportó seis gritos en la postemporada. Pero más allá de las estadísticas, lo suyo fue una oda al control, la visión y el liderazgo.
El gol que valió el título
Corrían siete minutos cuando Allende se filtró al vacío y envió un centro rasante buscando a Silvetti. El destino quiso otra cosa: el colombiano Édier Ocampo la desvió y la mandó a su propio arco. Un blooper que terminó siendo leyenda. Porque a partir de ahí, Inter manejó los tiempos con templanza y autoridad.
Fecha y estadio para el recuerdo
Sábado 6 de diciembre. Un atardecer cálido en Fort Lauderdale. El último partido oficial en el Chase Stadium antes de la mudanza al Miami Freedom Park. Como para cerrar un ciclo dorado en casa. Nada pudo empañar la fiesta: ni Brian White (amonestado a los 16′), ni el cabezazo fallido a los 18′. Inter supo resistir y cerrar el juego con maestría.

Una final con historia
Fue el cuarto cruce entre Inter y Vancouver. En el primero (2024), Las Garzas ganaron 2-1. Después, sufrieron dos derrotas duras en la Concachampions (0-2 y 1-3). Pero el destino les regaló revancha: final de la MLS, en su casa, con Messi iluminado y la hinchada cantando como en La Boca. Esta vez no hubo drama.

Once titulares con ADN argentino
La formación de Inter Miami tuvo junto a Messi a varias caras conocidas: Rocco Ríos Novo; Ian Fray, Maximiliano Falcón, Noah Allen y Jordi Alba; Sergio Busquets, Rodrigo De Paul y Baltasar Rodríguez; Mateo Silvetti y Tadeo Allende. Javier Mascherano desde el banco, claro. Y en la vereda de enfrente, un canadiense con experiencia alemana: Thomas Müller fue titular para Vancouver.
Un título que se gritó como en casa
“Yo te sigo a todas partes adonde vas…” tronaba en las tribunas. Como si estuviéramos en el Monumental o la Bombonera. Y en parte, lo estábamos. La final de la MLS se jugó con corazón sudamericano. Y con la sonrisa inmensa de un Messi que sigue coleccionando conquistas. Porque sí, otra vez, el fútbol le rindió homenaje al mejor del mundo.






