Grossi, la apuesta fuerte de Argentina para liderar la ONU
Rafael Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), es el nombre que Argentina puso sobre la mesa para ser secretario general de la ONU entre 2027 y 2031. Y no es poca cosa.
La noticia la tiró el canciller Pablo Quirno desde su cuenta en X. Ahí lo dijo claro: «Es un honor y un privilegio presentar hoy la candidatura de Rafael Grossi al cargo de secretario general de Naciones Unidas».
¿Por qué Grossi? Porque tiene historia, espalda y calle diplomática
Grossi no apareció de un repollo. Lleva más de 40 años en la diplomacia argentina y, desde 2019, comanda el OIEA, el organismo que se encarga -ni más ni menos- de la seguridad nuclear en todo el mundo. En 2023, le renovaron el mandato. Eso habla.
La Cancillería no escatimó elogios: destacaron su experiencia, su «solvencia técnica y lingüística», y su habilidad para mediar en conflictos bravos. Y lo bancan con un argumento que suena potente: conoce el entramado multilateral desde adentro.
Formación, carrera y calle internacional
Grossi estudió Ciencias Políticas, tiene una maestría en Relaciones Internacionales y un doctorado en Historia y Política Internacional. Su hoja de ruta dentro del OIEA incluye ser director adjunto entre 2010 y 2013, bajo la gestión de Yukiya Amano.
También fue embajador argentino en Austria de 2013 a 2019, con Cristina y con Macri, lo que le dio vínculos clave con organismos con base en Viena. Básicamente, es un ducho en la rosca diplomática.
Una ONU que entra en etapa de cambio
El actual secretario general, António Guterres, tiene mandato hasta 2026. El proceso para elegir al próximo jefe de la ONU ya arrancó. Primero, los candidatos pasan por el Consejo de Seguridad y, después, tienen que lograr el yes en la Asamblea General.
Grossi entra en un escenario picante, con desafíos globales que no dan respiro: paz, seguridad, energía, cambio climático y conflictos regionales que estallan de un día para el otro. Y justo ahí es donde Argentina cree que brilla: en sus dotes para calmar aguas agitadas.
Perfil que suma apoyo
El perfil de Grossi tiene lo que buscan en la ONU: independencia, credibilidad y solidez técnica. Lo respetan en varios rincones del mapa y su rol como voz confiable en crisis lo puso en el radar. Todo eso alimenta la candidatura que presentó Quirno.
Al final del día, Argentina hace su jugada. Quiere poner a alguien propio al frente de una de las sillas más pesadas del planeta. ¿Lo logrará? Eso lo dirán los votos. Pero de entrada, Grossi pisa fuerte.






