Johnny Rotten regresa: tres fechas explosivas con Public Image Ltd.
El mito está de vuelta. John Lydon, o como lo conocés desde siempre, Johnny Rotten, llega a la Argentina en abril de 2026 con una gira cargada de momentos intensos, declaraciones punzantes y, claro, mucha distorsión.
“El movimiento punk fui yo”, dice sin pestañear desde Londres —aunque vive en Malibú— mientras prende un pucho y destapa una cerveza. Y sí, lo que ves es lo que hay.
El líder eterno de Public Image Ltd. (PIL) tocará el 10 de abril en Rosario, el 11 en el C Art Media de Buenos Aires y el 12 en Mar del Plata. Nunca estuvo en esos dos últimos destinos. Está manija. Vos también deberías estarlo.
Una gira que no se quiere despedir
La excusa se llama “This is not the last tour”. Y no es sarcasmo, es estilo. Con su banda integrada por Lu Edmonds (guitarra), Mark Roberts (batería) y Scott Firth (bajo), Lydon atraviesa su catálogo de 11 discos, incluyendo el último: End of World (2023).
¿Y qué podés esperar? Un show eléctrico. Carisma punk. Gritos, ternura oculta y una crítica feroz a todo lo establecido. “Sigo tocando porque la música es mi vida. Más vivo, más canciones tengo para hacer”, confiesa.
De escupitajos, ananás y política podrida
¿Alguien lo escupe en pleno show, como en otros tiempos? “Que lo saquen. Eso hoy ya es un gesto vacío, amargado”.
Lydon es un francotirador del lenguaje. Y de los políticos. “Todos corruptos. Yo no soy ni de izquierda ni de derecha, tengo sentido común”, lanza. Cuando habla de la guerra de Malvinas, es directo: “Peleamos por ovejas. Fue una locura de los gobiernos”.
¿Y el rey Carlos III? “Es la prueba viviente de la endogamia” (sí, lo dijo y se rió después).
Sin Pistols y con PIL al frente
Rotten se mantiene lejos de los Sex Pistols, sus antiguos compañeros. “No escribieron ni una letra, y ahora tocan con otro cantante. Que te digan ellos por qué”, lanza. Y remata: “Yo seguí avanzando, fundé PIL, una banda importante. Ellos, nada”.
No suele tocar canciones de los Pistols, aunque deja la puerta entreabierta: “Si pinta la onda, capaz cae alguna”. Pero aclara que el repertorio de PIL es gigantesco, y que “Rise” tiene más actualidad que “Anarchy in the UK”.
Dolor y amor punk
En 2023, falleció su esposa Nora Forster, luego de una larga lucha con el Alzheimer. Compartieron la vida desde 1979. “Dejé la música por 7 años para no dejarla morir sola. Ella me enseñó a amar”, confiesa con la voz quebrada.
También perdió a su manager, a familiares, y sus dos hermanos luchan contra el cáncer. “No, no me deprimo. Todo esto me hace querer vivir mucho más”.
El legado y la cresta intactos
John Lydon no necesita falsa modestia. “El punk soy yo”, suelta entre risas. “No usaba el uniforme con tachitas. Para mí la ropa es libertad, no una secta”.
Se ríe, se enoja, se emociona. Dice que su voz no es producto de fumar —aunque lo hace cada dos por tres—, y que su peinado no es look: “Me crece así, derecho como un nabo… o como un ananá”.
¿Extraña a Sid Vicious? Sí. “Extraño a todos los que mueren, incluso a mis enemigos… aunque más a él”. Dice que la peli Sid & Nancy no refleja nada real porque nadie le preguntó ni una coma.
Y claro, habla del famoso show de los Pistols en un barco. “Fue el día del Jubileo. Tocamos en el Támesis porque teníamos derecho, pero igual nos intentaron detener. Libertad de expresión, claro… cuando les conviene.”
John Lydon está vivo, entero, brillante. Va por la revancha emocional y musical. Y vos, ¿te lo vas a perder?






