Desde lo más austral del mapa argentino, Stellantis lanzó la Ram Dakota, y no fue capricho del destino que Ushuaia fuera el escenario. “Fin del Mundo” para muchos, pero para la automotriz, un nuevo comienzo. Porque Dakota es mucho más que una camioneta: es la primera pick-up RAM con chasis fabricada fuera de EE.UU. Y nació acá.
Con este lanzamiento, Stellantis coronó un camino que ya había arrancado con la Fiat Titano en mayo. ¿Resultado? La planta de Ferreyra, en Córdoba, se transformó en hub regional de pick-ups, con el 70% de su producción apuntando directo a la exportación.
Ram pega el volantazo hacia el segmento mediano
Hasta hace nada, la marca era sinónimo de bestias Full Size como la 1500 o 2500, que ocupaban apenas un 2% del mercado. Pero algo cambió. En 2023 apareció la Rampage en Brasil —la primera RAM compacta 100% made in Sudamérica— y ahora llega Dakota a ocupar su lugar entre las D-pick-ups, que hoy se llevan nada menos que el 72% de las ventas en ese rubro. O sea, lo que demanda el público de verdad.
Con esta jugada, RAM ya pisa fuerte en el 92% del universo de pick-ups locales. Sí, casi todo.
Dakota: de pick-up racional a máquina sofisticada
¿Te acordás de la Dakota original? Era simple, funcional, equilibrada. Hoy vuelve con otro tono: más premium, con diseño pulido, alta tecnología y un combo de confort y performance muy picante dentro del segmento.
Y aunque en Argentina abarca un sector del 16% del mercado, la novedad apunta también al gran vecino: Brasil, que representa el 10% del share pero un volumen de ventas mucho más jugoso. Allá también se ofrecerán versiones como la Warlock y la Laramie, exactamente igual que acá.
Motor nuevo, inversiones grandes, visión regional
El empuje no se queda ahí. En 2026 arranca la producción del motor Multijet 2.2 turbodiésel Euro 6 en Ferreyra, clave no solo para las pick-ups argentinas, sino también para el nuevo hub de vans en Uruguay, donde Fiat Ducato, Peugeot Boxer y Citroën Jumper se suman al juego. Más motor, más países, más músculo industrial.
Todo esto explica por qué Stellantis metió USD 385 millones en la fábrica cordobesa. El objetivo no es sólo ensamblar camionetas. Es hacerlas desde el motor hasta el último tornillo, y exportarlas con sello argentino.
¿Qué trae la Dakota bajo el capot?
Okey, el motor no tiene 250 CV ni es un V6, pero ojo: Stellantis apuesta a un bloque 2.2 litros de 200 CV que se banca todo, con una caja automática de 8 marchas, bloqueo mecánico del diferencial trasero y una particularidad única en esta categoría: reductora 4:1. Todo eso, de base. Así arranca RAM en este nicho.
“Esto es solo el primer paso”, avisó Pablo García Leyenda, Director Comercial de Stellantis Argentina. El horizonte pinta largo. Y Stellantis ya está pisando el acelerador fuerte.






