En Stamford Bridge hubo recital argentino. Y el director fue Enzo Fernández.
El Chelsea apabulló al Barcelona 3-0 por la fase de grupos de la UEFA Champions League y el ex River fue el gran protagonista: metió una asistencia, le anularon dos goles y hasta heredó la cinta de capitán. Locura total.
Ante la ausencia de Cole Palmer, Enzo se adelantó unos metros en la cancha y rompió todo. Desde el arranque nomás, se metió en el ritmo frenético que impuso el Chelsea: presión alta, ritmo intenso y agresividad ofensiva.
Tuvo su primer grito frustrado por una mano previa de Chalobah. Y cuando por fin parecía que el festejo iba a ser válido, otra vez el VAR lo frenó por offside de Caicedo en la jugada previa. Dos piñas seguidas.
Pero Enzo no bajó la intensidad. Controló los tiempos, filtró pases y hasta se metió en otra jugada que casi termina en gol, pero también terminó anulada por offside de Garnacho.
El primer tanto válido fue un blooper: Koundé mandó la pelota a su propio arco tras un centro rasante de Cucurella. Polémico, sí, pero subió al marcador.
Encima el Barsa no ayudó: Araújo se fue expulsado a los 44 minutos por doble amarilla. Y ahí se inclinó la cancha. Literal.
Con uno de más, los Blues se soltaron. A los 5 del ST llegó otra acción que rozó el golazo. Pase quirúrgico de Enzo a Garnacho, toque atrás para Andrey Santos y festejo… que el VAR desactivó por posición adelantada previa.
La fiesta recién explotó cuando Estêvão Willian, el joven brasileño que la rompe toda, apiló defensores y metió un bombazo cruzado para el 2-0. Goleador del Chelsea en la Champions y crack en formación.
El broche lo puso Enzo, claro. Recuperación en el medio, pase filtrado a Liam Delap y gol. El línea lo anuló. Pero vino el VAR. Habilitado. ¡Validado! Y ovación en todo Stamford Bridge.
Con Reece James ya fuera de la cancha, Enzo recibió la cinta de capitán. Aplausos, abrazos y cierre de película.
El Barsa, por su parte, fue pura impotencia. Ni los ingresos de Dani Olmo y Gerard Martín lograron cambiar el viento. Yamal y Lewandowski la pelearon pero nunca encontraron grietas en una defensa local firme, con Robert Sánchez mirando desde lejos.
¿La tabla? El Chelsea escaló al cuarto lugar con 10 puntos. El Barsa se desplomó al 15° con 7 y peligra su continuidad si no levanta cabeza.
Gran premio para un equipo en construcción que, con Enzo como brújula, empieza a transformar promesas en realidad. Y una derrota que duele en Cataluña.






