Una despedida de temporada a todo lujo
El Teatro Colón bajó el telón de su temporada lírica 2025 con una apuesta monumental: una nueva puesta de La Traviata, la icónica ópera de Giuseppe Verdi, dirigida por Emilio Sagi y con dirección musical compartida entre los italianos Renato Palumbo y Beatrice Venezi. La obra, inspirada en La dama de las camelias de Dumas (h), se podrá ver hasta el sábado 29 de noviembre en una serie de nueve funciones.
Violetta y un amor que no pudo ser
La Traviata cuenta la historia de Violetta Valéry, una cortesana parisina que encuentra el amor en Alfredo, pero la presión social y la moral hipócrita la obligan a renunciar a su felicidad. La tragedia está servida desde el primer brindis. Fiesta, enamoramiento, sacrificio y final anunciado. Todo, claro, envuelto por la música inmortal de Verdi y ese grito de libertad y deseo que es su famoso aria Essere amata, amando.
La locura gloriosa de Schussheim
Pero si algo se lleva todos los aplausos fuera del pentagrama, eso es el vestuario. Y tiene nombre y apellido: Renata Schussheim. A sus 76 años, la artista plástica y escenógrafa se metió por primera vez en el universo de La Traviata, y no lo hizo de forma tímida: diseñó 140 trajes únicos para los tres elencos y un coro que creció durante los ensayos.
“Tuve una idea loca: ¿y si hago todos los vestidos distintos? Como cuando vas a una fiesta de verdad”, confiesa. Y eso hizo. Cada mujer en escena luce un diseño exclusivo. Nada de repetir. Una proeza textil.
Blanco y negro para la primera fiesta. Roja pasión (desde el carmín hasta el naranja y fucsia) para la segunda. Esa fue la paleta conceptual que propuso Emilio Sagi. Y Renata lo convirtió en pura fantasía visual inspirada en los años dorados del diseño: “Me basé en Balenciaga, Dior, Balmain… Adoro esos abullonados, los talles altos, la estructura de otra época”, cuenta.
Talleres en llamas (de talento)
Cada vestido fue creado desde cero por los talleres del Teatro Colón. Desde el zapatero, pasando por pelucas y tocados, hasta el último botón. Nadie tercerizó nada. Todo hecho adentro, todo artesanal. Y eso, se nota.
“Esto fue un tour de force”, dice Renata, y agradece con emoción a sus asistentes, Martina Nosetto y Mariana Seropian, que se bancaron pruebas multitudinarias y decisiones de último minuto. “Sin ellas, imposible. Son jóvenes, meticulosas, y tienen pila para rato”.
Una ópera eterna
La música de Verdi sigue brillando, generación tras generación. “Es la ópera más querida. La gente la reconoce desde la primera nota. Y la emoción que despierta es real”, resume la diseñadora con una sonrisa que no le cabe en la cara.
“Subirte a ese escenario… Es una locura lo que se siente. No hay mucho así en el mundo”, dice. Y lo dice alguien que trabajó con los más grandes, en Buenos Aires, Europa y más allá del Atlántico.
Fechas, entradas y hora de llegada
Las funciones que quedan de esta superproducción son el 20, 21, 23, 25, 26, 28 y 29 de noviembre. La mayoría arrancan a las 20:00, salvo la del domingo 23 a las 17:00. ¿Querés ir? Sacá tu entrada en la boletería del Teatro Colón (Tucumán 1171) de lunes a sábado de 9 a 20, domingos de 9 a 17 o en la web oficial.
Si alguna vez pensaste en ver La Traviata en vivo… Este es el momento. Y si vas, fijate en los vestidos. Cada uno cuenta su propia historia.






