
Entre Ríos va fuerte con una jugada estratégica: metió al sector portuario y fluvial dentro del Régimen de Incentivo a las Nuevas Inversiones (RINI). ¿Qué implica? Exenciones impositivas, beneficios financieros y todo un combo pensado para que empresarios y desarrolladores se animen a apostar por muelles, astilleros, accesos logísticos y todo lo que conecte al Litoral con el mundo.
Hasta ahora, el RINI ya movió más de $215.000 millones en menos de un año, atrayendo más de 80 proyectos y generando 1.500 empleos. Y eso sin contar el potencial fluvial. Ahora, el foco está en sumar infraestructura que potencie las exportaciones y baje los costos logísticos. Clave.
El Litoral que navega al ritmo del Paraná y el Uruguay
Con dos gigantes hídricos flanqueando su mapa —el Paraná y el Uruguay—, Entre Ríos tiene una especie de autopista acuática lista para usarse. Esto no es nuevo, pero sí lo es que ahora posta hay herramientas concretas para explotarla. Conectarse vía fluvial con países del Mercosur o con puertos de ultramar abre una ventana enorme para productores, pymes exportadoras y empresas que necesitan eficiencia y previsibilidad.
Y como no alcanza con tener río si no hay muelle: el plan apunta a sumar espacio de almacenamiento, consolidación de cargas, accesos ferroviarios e incluso astilleros. Nada menor si vos buscás que tus granos, maquinarias o containers fluyan como corresponde.
Fin del castigo tributario para invertir en logística
El nuevo esquema de incentivos no está para mirar de costado. Incluye exenciones de hasta 15 años en impuestos como Ingresos Brutos, Automotor, Inmobiliario y Sellos. Y hay chances de extender esos plazos.
Además, se eliminan regímenes de retención y percepción, se accede a garantías especiales del FOGAER, se bajan las tasas de crédito provincial y se prioriza a los proyectos en licitaciones y contrataciones del Estado. Un shot de oxígeno financiero que puede hacer la diferencia entre una carpeta y una obra arrancada.
¿Tenés una idea con onda verde? Si incorporás techs de energía renovable o eficiencia energética, también sumás reintegros (tejé fino ahí, eh). Porque los proyectos portuarios son de maduración lenta y de billetera gorda. Estos incentivos apuntan directo al cuello de botella.

Puertos, logística y obra pública: se abre el juego
La ampliación del RINI abre la puerta a terminales multipropósito, talleres navales, servicios complementarios y obras clave como accesos viales o líneas de ferrocarril que conecten rápido a los centros de producción con los muelles.
Los proyectos se van a evaluar con indicadores objetivos: metros cuadrados, volumen de carga en toneladas o TEU, cantidad de muelles, puestos de trabajo generados. Esto permite apuntar derecho al impacto real y no quedarse en intenciones.
La provincia quiere resultados tangibles. Y está apostando todo para conseguirlos.
Una chance para cambiar las reglas del juego
Desde el Puerto de Concepción del Uruguay lo tienen clarísimo. Lo que buscan con esta movida es sacar el cuello de botella que siempre pesó sobre el sistema portuario entrerriano y convertir la ventaja geográfica en proyectos que la rompan en infraestructura moderna.
La visión es una sola: un sistema logístico integrado desde la política industrial hasta los muelles. Que las inversiones productivas hablen el mismo idioma que la logística. Y que la provincia se suba al mapa de la exportación uqe importa. Si sos pyme, tenés un campo que exporta o un desarrollador con espalda… este es el momento.
Y si te lo preguntás: sí, Entre Ríos va por todo. Y con fundamentos.






