El italiano mantuvo su corona y dejó a Alcaraz con ganas de más en la Copa de Maestros
Carlos Alcaraz llegó a la final de las Finales ATP en Turín buscando hacer historia, pero se topó con un Jannik Sinner intratable. El italiano, héroe local y amo del Indoor, lo venció en dos sets apretados: 7-6(4), 7-5. Y sí, otra vez fue “Maestro”.
El español, número uno del mundo y campeón de ocho títulos en 2025, no logró cerrar los puntos clave y se quedó sin el trofeo que busca todo top: la Copa de Maestros. Para colmo, durante el partido mostró signos de una molestia en el muslo derecho, justo antes de la Copa Davis. Mala espina en el peor momento.
Sinner, intratable en casa
Si alguien pensaba que Sinner podía flaquear, se equivocó feo. El de San Candido firmó una semana perfecta: no cedió ni un solo set en todo el torneo y volvió a mostrar que, bajo techo, es otro animal. 31 triunfos indoor seguidos lleva ya. Un animal, literal.
El duelo fue el 16º enfrentamiento entre dos que ya son clásicos. En los últimos nueve choques el dominio era de Carlitos (8-1), pero esta vez el murciano no pudo hacer nada ante la solidez de su rival. Sinner devolvió todo, apretó cuando tocaba y se llevó la gloria.
Alcaraz se quedó sin premio, pero sigue en la cima
El murciano aseguró terminar el 2025 como el número uno mundial tras ganar todos sus partidos de la fase de grupos. Más allá de la caída en la final, cerró el año en lo más alto. Y eso no es poco.
Igual, el golpe dolió: era su primera final de Másters y quería sumarse a la lista corta de españoles campeones —solo Manuel Orantes y Álex Corretja lograron levantar el trofeo. Ni Rafa Nadal pudo. Y Alcaraz quedó a mitad de camino.
Detalles que cambiaron el partido
El partido arrancó parejo, con alguna tensión extra en las gradas (otro espectador tuvo que ser asistido). En la cancha, se mataron a palos. Carlitos tuvo set point en el primer parcial, pero dejó pasar la chance. Sinner se metió en la cabeza y lo ganó en el tie-break.
En el segundo set, Alcaraz quebró y se ilusionó. Pero el italiano se recuperó enseguida, lo igualó 3-3 y desde ahí jamás soltó el control. Carlitos dio pelea, claro, pero nunca encontró un resquicio. El último empujón fue todo de Sinner, que supo cuándo atacar y cerró el partido con puño apretado y ovación del Inalpi Arena.
¿Y ahora? Alcaraz se enfocará en recuperarse para la Copa Davis, donde España lo necesita entero. Sinner, por su parte, sumó un trofeo más a su vitrina y reafirmó que cuando juega en casa, es sencillamente imbatible.






