El “Move Lab” es el laboratorio tecnológico de la Universidad de Harvard. Ahí, científicos de excelencia crearon un dispositivo robótico llamado “Reachable”. Su objetivo es ayudar a los sobrevivientes de accidentes cerebrovasculares y a las personas con problemas de movilidad.
Además, el aparato permitirá independencia en las tareas cotidianas, como guardar los platos o preparar una taza de café, todo ello mientras se brindan beneficios terapéuticos.

«Reachable» cuenta con infladores y con varios sensores para monitorear los movimientos.
“Reachable” es ligero y se puede usar como un arnés. Cuenta con un globo suave bajo el brazo que se infla y desinfla, y está equipado con sensores que rastrean el movimiento del usuario, comprenden su progreso y adaptan el nivel de soporte según corresponda.
El artefacto está diseñado para comenzar a ejercitar los músculos de inmediato y ayudar al cerebro a reaprender. «Después de un derrame cerebral, es el sistema de control el que sincroniza e inicia todos los movimientos el que se rompe, no los músculos», se expresó el equipo científico. «Si logramos que las personas lo usen antes de que sus músculos se atrofien o antes de que la enfermedad progrese, podrán concentrarse en intentar recuperar su sistema de control», remarcaron.
“Move Lab” cuenta con financiación de los Institutos Nacionales de Salud para desarrollar una neuroprótesis que mejore la movilidad de los supervivientes de un accidente cerebrovascular. En un proyecto anterior, los investigadores de Move Lab desarrollaron una nueva tecnología para medir la sensibilidad y la actividad muscular.

Los bocetos del instrumento que ayuda a pacientes a lograr independencia en el día a día.
Un informe realizado en Estados Unidos indica que de un millón de sobrevivientes de accidentes cerebrovasculares en Estados Unidos cada año, muchos sufren pérdida de movilidad en el brazo o el hombro, lo que les impide trabajar o realizar tareas básicas.
“Estamos haciendo un gran esfuerzo para que el dispositivo sea más compacto, ligero, compatible y fácil de usar”, afirmó David Pont, director técnico del proyecto que es seguido de cerca por los grandes centros médicos.







